Mastitis granulomatosa: síntomas, diagnóstico y tratamiento
- Doctora Paulina Bajonero

- 19 jul
- 4 min de lectura
Todo lo que necesitas saber sobre esta enfermedad inflamatoria de la mama

Escuchar por primera vez el diagnóstico de mastitis granulomatosa suele generar muchas dudas. Es una enfermedad poco frecuente y muchas pacientes llegan a este diagnóstico después de un largo recorrido: antibióticos que no funcionaron, drenajes repetidos, cambios de médico e incluso la sospecha de cáncer de mama.
La buena noticia es que la mastitis granulomatosa no es cáncer. Sin embargo, puede parecerse tanto a una infección como a un cáncer de mama, por lo que un diagnóstico correcto es indispensable para elegir el tratamiento adecuado.
¿Qué es la mastitis granulomatosa?
La mastitis granulomatosa es una enfermedad inflamatoria benigna de la mama que afecta principalmente los lobulillos mamarios, las estructuras encargadas de producir leche durante la lactancia.
Se caracteriza por una inflamación intensa del tejido mamario que puede producir bolitas, abscesos, enrojecimiento y secreción por la piel.
Aunque fue descrita hace más de 50 años, todavía no conocemos con certeza cuál es su causa.
Actualmente se cree que probablemente se trate de una enfermedad multifactorial, en la que intervienen diferentes factores como:
una respuesta inmunológica exagerada,
cambios relacionados con el embarazo o la lactancia,
alteraciones del microbioma de la mama,
y, en algunos casos, la participación de bacterias como Corynebacterium.
Lo más importante es entender que no es una infección común, por lo que muchas veces los antibióticos por sí solos no resuelven el problema.
¿A quién afecta?
La mayoría de las pacientes son mujeres jóvenes, generalmente entre los 20 y 45 años.
Es más frecuente en mujeres que han tenido embarazos o lactancia en los años previos, aunque también puede aparecer fuera de este contexto.
Todavía no existe un perfil único de paciente.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas pueden variar mucho de una mujer a otra.
Los más frecuentes son:
aparición de una bolita en la mama;
dolor;
aumento de volumen;
enrojecimiento de la piel;
calor local;
abscesos;
salida de pus;
heridas o fístulas que drenan constantemente;
retracción de la piel en algunos casos.
En ocasiones también pueden aparecer ganglios inflamados en la axila.
¿Puede confundirse con cáncer de mama?
Sí.
Y esta es una de las principales razones por las que muchas pacientes viven semanas de mucha incertidumbre.
La mastitis granulomatosa puede producir cambios clínicos y hallazgos en ultrasonido, mastografía o resonancia muy parecidos a los de un cáncer inflamatorio de mama.
Por eso el diagnóstico nunca debe basarse únicamente en los estudios de imagen.
¿Cómo se diagnostica?
La biopsia es el paso más importante.
Mediante una biopsia con aguja gruesa (trucut), el patólogo analiza una muestra del tejido para confirmar la presencia de inflamación granulomatosa y descartar cáncer.
Además, dependiendo de cada caso, puede ser necesario realizar estudios adicionales para excluir otras enfermedades que producen inflamación granulomatosa, como:
tuberculosis;
infecciones por hongos;
enfermedades autoinmunes;
sarcoidosis;
granulomatosis con poliangeítis.
Este proceso es importante porque el tratamiento cambia completamente según la causa.
¿Por qué muchas pacientes reciben varios antibióticos?
Porque al inicio la enfermedad puede parecer una mastitis bacteriana.
Sin embargo, cuando:
los antibióticos no funcionan,
la enfermedad regresa al suspenderlos,
aparecen nuevos abscesos,
o continúan las fístulas,
es momento de replantear el diagnóstico.
No toda inflamación de la mama es una infección.
¿Cuál es el tratamiento?
Una de las preguntas más frecuentes es:
"¿Cuál es el mejor tratamiento?"
La respuesta es que no existe un único tratamiento para todas las pacientes.
Actualmente el manejo debe individualizarse considerando:
la extensión de la enfermedad;
la intensidad de los síntomas;
la presencia de abscesos;
las enfermedades asociadas;
las preferencias de la paciente.
Las opciones pueden incluir:
observación en casos seleccionados;
drenaje de abscesos cuando son necesarios;
corticoides;
inmunomoduladores como metotrexato;
cirugía en situaciones específicas.
En la actualidad existe una tendencia creciente hacia tratamientos que preserven la mama siempre que sea posible y eviten cirugías extensas cuando no son necesarias.
¿Siempre necesita cirugía?
No.
De hecho, actualmente sabemos que muchas pacientes pueden tratarse sin cirugía.
Cuando ésta se requiere, debe planearse cuidadosamente, ya que operar durante una fase de inflamación muy activa puede aumentar el riesgo de complicaciones o recurrencia.
Cada caso debe valorarse de forma individual.
¿Puede volver a aparecer?
Sí.
La mastitis granulomatosa puede recurrir incluso después de un tratamiento exitoso.
Por ello, además de controlar el episodio actual, el objetivo del tratamiento es disminuir el riesgo de nuevas recaídas y preservar la calidad de vida.
¿La mastitis granulomatosa aumenta el riesgo de cáncer?
No.
La mastitis granulomatosa no es cáncer y no aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Sin embargo, debido a que ambas enfermedades pueden parecerse, siempre es importante confirmar el diagnóstico mediante una biopsia antes de iniciar tratamientos prolongados.
El impacto emocional también importa
La mastitis granulomatosa no solo afecta la mama.
Muchas pacientes pasan meses con dolor, curaciones frecuentes, drenajes, incapacidad para trabajar, incertidumbre sobre su diagnóstico e incluso sentimientos de frustración al no mejorar con los tratamientos iniciales.
En nuestra experiencia, el acompañamiento y una explicación clara de la enfermedad forman parte del tratamiento.
Comprender qué está ocurriendo disminuye la incertidumbre y permite tomar mejores decisiones.
Preguntas frecuentes
¿La mastitis granulomatosa es cáncer?
No.
Es una enfermedad inflamatoria benigna.
¿Es contagiosa?
No.
¿Siempre aparece después del embarazo?
No, aunque es más frecuente en mujeres que han estado embarazadas o lactado.
¿Puede volver a aparecer?
Sí.
Existe riesgo de recurrencia, por lo que el seguimiento médico es importante.
¿Existe una cura definitiva?
La mayoría de las pacientes mejora con el tratamiento adecuado, aunque la evolución puede ser variable y algunas presentan recaídas.
Un mensaje final
La mastitis granulomatosa puede ser una enfermedad compleja, pero contar con un diagnóstico correcto y un tratamiento individualizado hace una gran diferencia.
Si has recibido varios tratamientos sin mejoría o aún existen dudas sobre tu diagnóstico, vale la pena ser valorada por un especialista en enfermedades de la mama con experiencia en este tipo de padecimientos.



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